Vivo a una cuadra y media de mi trabajo,
así es, ¡una cuadra y media!, se que soy
privilegiado pues cada mañana al despertarme a las 6:45
am para bañarme y entrar a las 7:15 (abusando de los 15 minutos de tolerancia) lo recuerdo, muchos compañeros viven en
Tecamac,
Tlahuac,
Iztapaluca y allende las fronteras, se despiertan a las 5 de la madrugada para venir hasta
chapultepec y entrar a las 9
am, en ese momento no solo soy
privilegiado... Estoy en el
paraíso!
Ayer me
desperté a las 6, me bañe y
salí a hacer un trayecto similar que el de mis compañeros, fui de
chapultepec hasta
iztapalapa, eran las 7
am y el metro
vació hacia esos lares, ¿mi destino? la escuela de
Zoe, era su
graduación de
preprimaria , ¡
ah siii! con todas sus letras y todos sus gastos...
En camino hacia
allá el metro
vació, el trafico de gente viene no va pero me llamo mucho la
atención que el 90% del
vagón iba dormido, si, estoy de acuerdo eran las 7 de la mañana pero pues ya se
habían levantado, muchos de ellos bañado, desayunado y activado para afrontar el
día en su chamba, en sus actividades diarias y por ende
deberían ir , frescos, activos rozagantes y en cambio todos adormilados para afrontar su
día, de pronto
recordé que cuando viajo en la tarde en el metro muchos vienen con la cara
desangelada, desencajada, clavados en sus problemas y uno que otro adormilado aun y
pensé que
quizá muchos de ellos no desayunaron, no se bañaron, no se activaron para su
día por tener en la cabeza esa bola de problemas que no pueden o no quieren resolver y
están destinados a ir por la vida adormilados...
Por su lado
Zoe se
veía hermosa, bella, rozagante y lista para comenzar a afrontar ese largo camino que le depara la
educción...